Tensiones entre España y Marruecos complican la definición de la sede para la final del Mundial 2030
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La designación del escenario para el encuentro cumbre de la Copa del Mundo de 2030 ha desencadenado una intensa controversia entre las naciones coanfitrionas. Por un lado, la dirigencia del fútbol en Marruecos sostiene con firmeza que el choque decisivo debe disputarse en su territorio, mientras que el sector deportivo español presiona para que el emblemático estadio Santiago Bernabéu albergue la definición de la competencia.
Ante este cruce de intereses geopolíticos e institucionales, el máximo organismo del fútbol global optó por postergar la resolución oficial. La falta de consenso entre los comités organizadores dificulta un proceso de selección que requiere de una delicada diplomacia entre los países involucrados en la candidatura conjunta.
La demora en este dictamen coincide con una coyuntura de fragilidad política para la conducción de la entidad rectora, encabezada por Gianni Infantino. La figura del dirigente ha sufrido un paulatino desgaste interno tras la resistencia generada por sus recientes proyectos orientados a la apertura de inversiones privadas en el modelo de gestión.
El desenlace de esta disputa no solo determinará la sede del partido de mayor envergadura del balompié internacional, sino que también medirá la gobernabilidad de la cúpula directiva frente a las exigencias de sus federaciones miembro.
Fuente: Perfil